Día 17 de abril
"El Señor se complace en los que le temen, en los que ponen su esperanza en su gran amor."
Salmo 147:11, NTV
Bienvenidos a VIVA VOZ.
Hay momentos en los que no tienes palabras.
No sabes cómo orar.
No sabes cómo expresar lo que sientes.
No sabes por dónde empezar.
Y entonces… simplemente te quedas en silencio.
Pero ese silencio no está vacío.
Hoy te invito a leer en casa Salmo 147:1-11.
Ahora, detengámonos específicamente en el versículo clave:
Salmo 147:11 (NTV)
"El Señor se complace en los que le temen, en los que ponen su esperanza en su gran amor."
Dios no se acerca a ti solo cuando hablas bien.
No depende de que tengas las palabras correctas, la oración perfecta o el discurso más bonito.
A Dios le importa tu corazón.
Le importa que estés ahí.
Le importa que no te alejes… incluso cuando no sabes qué decir.
A veces creemos que orar es hablar mucho.
Pero también es quedarse.
Es permanecer.
Es estar presente… aunque sea en silencio.
Y eso también agrada a Dios.
Hoy pregúntate:
Dios no espera perfección… espera cercanía.
Señor, aun cuando no tenga palabras, quiero acercarme a Ti. Enséñame a permanecer en Tu presencia, incluso en silencio. Amén.