Día 22 de abril
"…Y tocando su oreja, [Jesús] le sanó."
Lucas 22:51, NTV
Bienvenidos a VIVA VOZ.
A veces sentimos que cometimos un error…
y que ya no hay forma de arreglarlo.
Un momento.
Una decisión.
Un detalle fuera de lugar…
y creemos que todo se arruinó.
Pero Dios no ve nuestros errores como finales.
Él los ve como oportunidades.
Hoy te invito a leer en casa Hebreos 9:11–22.
Ahora, enfoquémonos en el versículo clave:
Lucas 22:51 (NTV)
"…Y tocando su oreja, [Jesús] le sanó."
Pedro había reaccionado impulsivamente.
Cortó la oreja de un hombre en medio de la tensión.
Fue un error evidente.
Un momento fuera de control.
Pero Jesús no lo ignoró…
ni lo condenó.
Lo restauró.
En el momento justo, hizo lo que Pedro no podía hacer.
Sanó.
Y aquí hay una verdad profunda:
Dios puede tomar lo que hiciste mal…
y transformarlo en algo que refleje su gracia.
No porque el error sea bueno,
sino porque Él es bueno.
Hoy pregúntate:
Dios no llega tarde a restaurar.
Llega en el momento apropiado.
Y lo que Él toca…
lo sana.
Señor, gracias porque no me defines por mis errores. Restaura lo que he dañado y enséñame a confiar en Tu gracia en cada momento. Amén.