Día 26 de abril
"Amo al Señor porque oye mi voz y mis oraciones."
Salmos 116:1, NTV
Bienvenidos a VIVA VOZ.
Muchas veces vivimos esperando grandes respuestas, grandes milagros, grandes momentos… y sin darnos cuenta, dejamos pasar lo pequeño, lo cotidiano, lo que parece simple. Pero hoy Dios quiere ajustar nuestra mirada, porque en lo pequeño también está Su voz, Su provisión y Su amor manifestándose de forma constante.
Hoy te invito a leer en casa Salmos 116 completo, pero hoy nos enfocamos en el versículo clave:
Salmos 116:1 (NTV)
"Amo al Señor porque oye mi voz y mis oraciones."
El salmista no está hablando desde una vida perfecta. Él mismo reconoce que ha pasado por momentos difíciles, por angustia, por dolor… pero aun así, decide enfocarse en algo: Dios escucha. Y eso, aunque parezca sencillo, lo cambia todo.
A veces pensamos que para agradecer necesitamos grandes razones, pero la realidad es que la vida con Dios se construye en lo pequeño. En cada oración que Él oye, en cada día que nos sostiene, en cada detalle que pasa desapercibido pero que, si lo miramos bien, revela Su cuidado.
Aprender a ver las pequeñas cosas no es ignorar los problemas, es decidir no perder de vista la fidelidad de Dios en medio de ellos.
Hoy haz una pausa y revisa tu día. No busques lo extraordinario… busca lo constante. Ahí está Dios. Empieza a agradecer por lo simple, por lo cotidiano, por lo que siempre ha estado pero no habías valorado.
Cuando entrenas tu corazón a ver lo pequeño, descubres que nunca has estado desprovisto.
Señor, enséñame a ver más allá de lo evidente. Perdóname por ignorar tantas veces las pequeñas muestras de Tu amor. Abre mis ojos para reconocer Tu presencia en lo cotidiano y dame un corazón agradecido en todo momento. Amén.