Día 28 de abril

No es que sea menos… es que estás creciendo

"Estoy convencido de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva."

Filipenses 1:6, NTV

Bienvenidos a VIVA VOZ.

Hay momentos en los que sentimos que todo se nos hace más fácil, más manejable, como si aquello que antes nos sobrepasaba ahora ya no tiene el mismo peso. Y no es porque el problema haya cambiado… es porque tú ya no eres la misma persona. Hoy vamos a entender algo clave: muchas veces no es que la situación se hizo más pequeña, es que Dios te ha hecho crecer.

Lectura bíblica:

Hoy te invito a leer en casa Filipenses 1:1-11, pero hoy nos enfocamos en el versículo clave:

Filipenses 1:6 (NTV)

"Estoy convencido de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva."

Reflexión:

El crecimiento espiritual no siempre es evidente en el momento. No siempre se siente. No siempre lo notamos mientras está ocurriendo. Pero con el tiempo, cuando miramos atrás, nos damos cuenta de que ya no reaccionamos igual, ya no pensamos igual, ya no nos quebramos igual.

Dios está trabajando en ti constantemente, incluso cuando no lo percibes. Él no abandona lo que comienza. Cada proceso, cada desafío, cada temporada… está formando algo en tu interior. Te está fortaleciendo, te está moldeando, te está llevando a parecerte más a Él.

Lo que antes parecía gigante, hoy se siente manejable. No porque disminuyó… sino porque tu fe creció. Porque tu entendimiento fue renovado. Porque Dios ha estado obrando en silencio dentro de ti.

Aplicación para nuestras vidas:

Hoy toma un momento para mirar atrás. Reconoce cuánto has crecido. No minimices tu proceso. Celebra lo que Dios ha hecho en ti, aunque aún no estés donde quieres estar.

Sigue avanzando. Dios no ha terminado contigo.

Oremos:

Señor, gracias porque sigues trabajando en mi vida, incluso cuando no lo noto. Ayúdame a confiar en Tu proceso, a no desesperarme y a reconocer el crecimiento que has producido en mí. Fortalece mi fe para seguir avanzando, sabiendo que Tú completarás la obra que comenzaste. Amén.