13 de Agosto, 2025
"Sean siempre humildes y amables. Sean pacientes unos con otros y tolérense las faltas por amor."
Efesios 4:2, NTV
Bienvenidos a VIVA VOZ. Hoy quiero hablarte de un tema muy real, muy cotidiano, pero también muy espiritual: la paciencia. Porque ser creyente no nos quita los días de tráfico pesado, el vecino imprudente o el cliente que exige sin pausa. ¿Qué hacemos cuando nuestra paciencia se acaba?
"Sean siempre humildes y amables. Sean pacientes unos con otros y tolérense las faltas por amor."
(Efesios 4:2, NTV)
Tal vez esta mañana ya perdiste la paciencia tres veces antes de las 9:00 a. m. Y es que muchas veces, las pruebas más difíciles no vienen con grandes tormentas, sino con pequeñas gotas constantes.
Ser paciente no significa que nada te molesta, sino que eliges cómo reaccionas cuando algo lo hace. Dios nos llama a soportarnos "por amor". Y sí, eso incluye al compañero que siempre llega tarde, al hijo que dejó todo tirado, al conductor que no pone direccionales. Amar también es respirar profundo y decidir: no voy a perder el control.
Hoy es una buena oportunidad para practicar la paciencia. No esperes a tener "tiempo libre" para ejercitarla. Dios la forma en ti, justo en medio del caos. Y cuando la paciencia crece… tú creces con ella.
Señor, tú conoces mi carácter y mis límites. Ayúdame a reflejar tu amor en mis reacciones. Hazme lento para la ira, rápido para la compasión y fuerte para soportar con paciencia lo que no puedo cambiar. Amén.