21 de Febrero

No es mío

"Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar."

Proverbios 3:6, NTV

Bienvenidos a VIVA VOZ. Hay áreas de nuestra vida que sentimos profundamente nuestras: nuestros planes, nuestros proyectos… y especialmente nuestros hijos. Sin embargo, hay una verdad que transforma nuestra perspectiva: no nos pertenecen.

Hoy te invito a leer en casa Proverbios 3:1–26. Ahora enfoquémonos específicamente en el versículo clave.

Lectura bíblica:

Proverbios 3:1–26

"Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar."

(Proverbios 3:6, NTV)

Reflexión:

Ser padres implica amor, responsabilidad y una profunda sensación de influencia. Queremos hacerlo bien. Queremos tomar las decisiones correctas. Queremos que nuestros hijos caminen firmes en la fe.

Pero también existe el temor:

¿Estoy haciendo suficiente?

¿Estaré influyendo correctamente?

¿Y si se alejan?

En medio de esas preguntas, Proverbios 3:6 nos recuerda algo esencial: debemos reconocer a Dios en todo. Eso incluye nuestra crianza.

Nuestros hijos no son una posesión. Son una asignación. No son propiedad nuestra, sino vidas que Dios nos confió por un tiempo. Y esa verdad, lejos de producir miedo, produce descanso.

Porque cuando entendemos que no son "nuestros" en sentido absoluto, entendemos que Dios los ama más que nosotros. Él los ve cuando no podemos verlos. Él obra cuando nosotros no estamos presentes. Él guía incluso más allá de nuestra influencia.

Nuestra mayor responsabilidad no es controlar su futuro, sino modelar una fe auténtica delante de ellos. La influencia más poderosa no está en el discurso, sino en el ejemplo.

Aplicación para nuestras vidas:

Hoy entrégale a Dios aquello que sientes que debes controlar.

Confía en que Él está obrando más allá de lo visible.

Reconócelo en tu crianza.

Reconócelo en tus decisiones.

Reconócelo en tus miedos.

Y deja que Él enderece el camino.

Oremos:

Señor, ayúdame a confiar en Ti con lo más valioso que me has confiado. Enséñame a buscar tu voluntad en cada decisión y a descansar en que Tú siempre estás obrando. Amén.