23 de Febrero
"Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos."
Hebreos 4:16, NTV
Bienvenidos a VIVA VOZ. Hay una diferencia enorme entre entrar a un lugar como extraño… y entrar como hijo. El extraño toca la puerta con temor. El hijo entra con confianza, porque sabe que pertenece.
Hoy te invito a leer en casa Hebreos 4:14–16. Ahora enfoquémonos específicamente en el versículo clave.
Hebreos 4:14–16
"Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos."
(Hebreos 4:16, NTV)
Un niño pequeño entró sin aviso a la habitación de sus padres y dijo: "Quiero acostarme en el medio". No pidió permiso con miedo. No dudó si sería aceptado. Simplemente entró. Sabía que era amado.
Esa es la imagen que Hebreos nos presenta.
No nos acercamos a un juez distante. Nos acercamos a un Padre. Y no a cualquier lugar, sino al trono de la gracia. Es un trono —sí, hay autoridad— pero es un trono de gracia —hay acceso.
Muchas veces oramos como si estuviéramos molestando a Dios.
Como si tuviéramos que impresionar.
Como si necesitáramos palabras perfectas.
Pero el texto dice: acerquémonos con confianza.
Confianza no significa irreverencia. Significa seguridad basada en nuestra identidad. Somos hijos por medio de Cristo. Jesús abrió el acceso. Él es nuestro Sumo Sacerdote. Por eso podemos entrar sin temor al rechazo.
Y allí, en ese lugar de intimidad, encontramos dos cosas que el corazón necesita: misericordia y gracia. Misericordia para nuestras fallas. Gracia para nuestras luchas presentes.
Hoy pregúntate:
¿Me acerco a Dios con miedo… o con confianza?
¿Estoy viviendo como hija que pertenece, o como extraña que duda?
No ignores la ayuda disponible. Acércate. Habla. Pide. Descansa.
Padre, gracias porque en Cristo tengo acceso a Ti. Enséñame a acercarme con confianza, sabiendo que soy amada. Dame misericordia y gracia para este tiempo. Amén.