25 de Febrero

¿Qué a ti?

"Jesús respondió: 'Si quiero que él permanezca vivo hasta que yo regrese, ¿qué te importa a ti? Tú sígueme'."

Juan 21:22, NTV

Bienvenidos a VIVA VOZ. Compararnos es una de las distracciones más silenciosas del corazón. Sin darnos cuenta, dejamos de mirar a Jesús para mirar lo que ocurre en la vida de otros.

Hoy te invito a leer en casa Juan 21:15–22. Ahora enfoquémonos específicamente en el versículo clave.

Lectura bíblica:

Juan 21:15–22

"Jesús respondió: 'Si quiero que él permanezca vivo hasta que yo regrese, ¿qué te importa a ti? Tú sígueme'."

(Juan 21:22, NTV)

Reflexión:

Después de restaurar a Pedro, Jesús le dio dirección clara. Pero Pedro, casi de inmediato, miró hacia Juan y preguntó qué pasaría con él.

Jesús respondió con firmeza:

¿Qué te importa? Tú sígueme.

Es una frase directa. Sin rodeos.

Muchas veces hacemos lo mismo. Dios está tratando con nuestro corazón, pero desviamos la atención hacia otros.

¿Qué pasará con ella?

¿Por qué a él sí?

¿Por qué su proceso es diferente?

La comparación roba enfoque.

La comparación roba gratitud.

La comparación roba paz.

Jesús no le dio a Pedro detalles sobre el llamado de Juan. Le recordó su propia responsabilidad: seguirlo.

Cada llamado es distinto. Cada proceso es distinto. Cada temporada es distinto.

Cuando mantenemos los ojos en Cristo, encontramos claridad. Cuando los movemos hacia los demás, comenzamos a perdernos.

Aplicación para nuestras vidas:

Hoy pregúntate:

¿Estoy enfocada en lo que Dios está haciendo conmigo?

¿O estoy distraída con la vida de otros?

Jesús no te pidió administrar el proceso ajeno. Te pidió seguirlo.

Oremos:

Señor, guarda mi corazón de la comparación. Ayúdame a mantener mis ojos en Ti y a caminar con fidelidad en el llamado que me has dado. Amén.