21 de Marzo

Lo bueno, lo malo y lo feo

"No te desampararé, ni te dejaré."

Hebreos 13:5, NTV

Bienvenidos a VIVA VOZ.

Las amistades verdaderas no solo están presentes en los momentos felices. Las amistades reales permanecen cuando llegan las dificultades, cuando aparecen los problemas y cuando atravesamos temporadas difíciles.

Hoy te invito a leer en casa 1 Samuel 20:35–42. Ahora enfoquémonos específicamente en el versículo clave.

Lectura bíblica (NTV):

"No te desampararé, ni te dejaré."

(Hebreos 13:5, NTV)

Reflexión:

Una amistad verdadera es aquella donde podemos compartir todo: lo bueno, lo malo y lo difícil de la vida.

A veces celebramos juntos las victorias. Otras veces atravesamos momentos complicados, luchas internas o situaciones que no esperábamos. Y también existen temporadas en las que las circunstancias parecen volverse especialmente duras.

La Biblia nos muestra un ejemplo hermoso de amistad en David y Jonatán.

Su amistad comenzó en momentos buenos, cuando David había derrotado a Goliat y todo parecía ir bien. Pero su relación no se limitó a los días fáciles.

Ellos también enfrentaron tiempos difíciles juntos. Jonatán permaneció fiel cuando su propio padre, el rey Saúl, perseguía a David con la intención de matarlo.

En los días buenos, celebraron juntos.
En los días malos, se apoyaron.
Y en los momentos más dolorosos, permanecieron fieles.

Las amistades verdaderas tienen ese tipo de lealtad.

Pero aún más grande que cualquier amistad humana es la fidelidad de Dios. Él es el amigo perfecto que nunca abandona.

Cuando todos los demás fallan o cuando las circunstancias cambian, Dios permanece. Su promesa es clara: Él no nos desampara ni nos deja.

Aplicación para nuestras vidas:

Hoy reflexiona:

¿Estoy siendo una persona que permanece en la vida de otros tanto en los días buenos como en los difíciles?

Y también recuerda algo importante: Dios es el amigo fiel que nunca se aparta de nosotros.

Oremos:

Señor, gracias porque nunca me abandonas. Ayúdame también a ser una persona fiel para los demás, mostrando amor, apoyo y lealtad en todas las etapas de la vida. Amén.