Día 25 de mayo
"Luego el Señor llevó a Abram afuera y le dijo: 'Mira al cielo y, si puedes, cuenta las estrellas. ¡Esa es la cantidad de descendientes que tendrás!'"
Génesis 15:5, NTV
Bienvenidos a VIVA VOZ.
Hay promesas de Dios que parecen tardar demasiado. Oraciones que hicimos hace tiempo y respuestas que todavía no vemos. Y en medio de la espera, el corazón puede cansarse y comenzar a preguntarse si Dios realmente cumplirá lo que dijo. Pero hoy vamos a recordar algo importante: el tiempo de Dios nunca cancela Su fidelidad.
Hoy te invito a leer en casa Génesis 15:1-20, pero hoy nos enfocamos en el versículo clave:
Génesis 15:5 (NTV)
"Luego el Señor llevó a Abram afuera y le dijo: 'Mira al cielo y, si puedes, cuenta las estrellas. ¡Esa es la cantidad de descendientes que tendrás!'"
Abram estaba luchando con la espera. Dios le había hecho promesas, pero humanamente nada parecía avanzar. Y aunque seguía creyendo, también tenía preguntas.
Lo hermoso de este pasaje es que Dios no rechaza sus dudas. Al contrario, se acerca, habla con él y le recuerda lo que había prometido. Luego lo lleva afuera y le muestra las estrellas, como diciendo: "Tu realidad actual no limita lo que Yo puedo hacer".
Muchas veces nosotros también miramos solamente lo visible. Vemos el tiempo pasar, las puertas cerradas o los recursos limitados… y pensamos que la promesa está demasiado lejos. Pero Dios no trabaja limitado por nuestras circunstancias.
La espera no significa abandono. Muchas veces es el espacio donde Dios fortalece nuestra fe antes de cumplir lo que prometió.
Hoy no dejes que el tiempo debilite tu confianza en Dios.
Sigue creyendo. Él no olvida lo que prometió y Su fidelidad sigue intacta.
Señor, cuando la espera se haga larga, ayúdame a seguir confiando en Ti. Recuérdame que Tus promesas no dependen de mis circunstancias ni de mi tiempo. Fortalece mi fe y enséñame a descansar en Tu fidelidad mientras espero lo que Tú harás. Amén.