2 de Octubre, 2025
"Pero el Señor le dijo: 'Mi apreciada Marta, estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles, pero hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará'."
Lucas 10:41-42, NTV
Bienvenidos a VIVA VOZ. Estamos en un tiempo donde vivir ocupado parece ser sinónimo de ser productivo. Muchos de nosotros tenemos agendas repletas de actividades, incluso de actividades "para Dios": reuniones, ministerios, servicios, programas, viajes. Pero la pregunta es: ¿nuestra alma está llena también? Porque el activismo no siempre significa intimidad.
"Pero el Señor le dijo: 'Mi apreciada Marta, estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles, pero hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará'."
(Lucas 10:41-42, NTV)
Marta no estaba haciendo algo malo. Estaba sirviendo, preparando, organizando. Pero Jesús señaló que estaba inquieta y preocupada con tantas cosas que perdió lo más importante: estar con Él. María, en cambio, eligió sentarse a sus pies y escuchar.
¿Te suena familiar? Puedes estar en mil cosas, incluso en cosas espirituales, pero aún así sentir un vacío. Eso es porque lo que llena nuestra alma no es la agenda ocupada, sino la presencia de Dios. Servir es importante, pero si no nace de la intimidad, nos agota y nos vacía.
Pregúntate hoy: ¿estoy confundiendo activismo con espiritualidad? Haz una pausa y revisa tu agenda. ¿Está Jesús en el centro de tu día, o solo en los márgenes cuando queda tiempo? No dejes que lo urgente te robe lo eterno.
Señor, perdóname si he llenado mi agenda de actividades y he descuidado mi intimidad contigo. Enséñame a escoger lo mejor: tu presencia. Que mi servicio nazca de estar a tus pies y no de correr sin dirección. Amén.