15 de Septiembre, 2025
"Si ahora te quedas callada en un momento como este, el alivio y la liberación para los judíos surgirán de algún otro lado, pero tú y tus parientes morirán. Quién sabe si no llegaste a ser reina precisamente para un momento como este."
Ester 4:14, NTV
Bienvenidos a VIVA VOZ. No solo predicamos con palabras; también predicamos con lo que callamos. Cada vez que decidimos no hablar, también estamos transmitiendo un mensaje. El silencio puede ser sabio en algunos momentos, pero en otros puede ser cobardía, complicidad o indiferencia. La Biblia nos recuerda que a veces nuestro silencio puede tener consecuencias eternas.
"Si ahora te quedas callada en un momento como este, el alivio y la liberación para los judíos surgirán de algún otro lado, pero tú y tus parientes morirán. Quién sabe si no llegaste a ser reina precisamente para un momento como este."
(Ester 4:14, NTV)
Mardoqueo confrontó a Ester con una verdad dura: callar en un momento crucial sería dejar pasar la oportunidad de cumplir el propósito de Dios. Lo mismo pasa con nosotros. Hay silencios que predican comodidad en lugar de valentía, miedo en lugar de fe, conformismo en lugar de obediencia.
Cuando decides callar ante una injusticia, estás predicando que la aceptas. Cuando no hablas de tu fe por miedo al rechazo, estás predicando que tu reputación es más importante que Cristo. Cuando evitas corregir en amor para "no incomodar", estás predicando que prefieres paz superficial a verdad transformadora.
Pregúntate hoy: ¿qué estoy callando que debería hablar? ¿Mi silencio está honrando a Dios o está predicando un mensaje de cobardía? Recuerda que el Señor te ha puesto en tu familia, en tu trabajo, en tu comunidad "para un tiempo como este". No calles cuando tu voz puede ser instrumento de Dios.
Señor, dame la valentía de hablar cuando es más fácil callar. Perdóname por los silencios que me han hecho cómplice del mal. Hazme sensible a tu Espíritu para saber cuándo callar con sabiduría y cuándo hablar con poder y verdad. Amén.