6 de Octubre, 2025
"Puedes identificarlos por su fruto, es decir, por la manera en que se comportan. ¿Acaso puedes recoger uvas de los espinos o higos de los cardos?"
Mateo 7:16, NTV
Bienvenidos a VIVA VOZ. Vivimos en un tiempo donde todos tienen algo que decir. Redes sociales, debates, videos y publicaciones están llenos de opiniones "cristianas" sobre cómo debe vivirse la fe. Pero Jesús no dijo: "por sus opiniones los conocerán", sino "por sus frutos". Porque tener voz no es lo mismo que tener autoridad espiritual.
"Puedes identificarlos por su fruto, es decir, por la manera en que se comportan.
¿Acaso puedes recoger uvas de los espinos o higos de los cardos?"
(Mateo 7:16, NTV)
Jesús nos enseña que la verdadera evidencia de una vida transformada no está en lo que decimos, sino en lo que producimos. Puedes conocer mucho de Biblia, debatir teología en internet, corregir a otros en redes sociales… pero si tu vida no refleja a Cristo, tus palabras quedan vacías.
La autoridad espiritual no se obtiene por cuántos seguidores tienes, sino por cuánto fruto llevas. Y el fruto no es fama ni reconocimiento, sino amor, paciencia, bondad, dominio propio, humildad. El fruto del Espíritu no puede fingirse; se ve en la vida diaria.
Pregúntate hoy: ¿qué pesa más en mi vida, mis palabras o mis frutos? No caigas en la trampa de pensar que tener una opinión fuerte es igual a tener autoridad en Dios. Deja que tu vida predique más fuerte que tus redes.
Señor, ayúdame a no conformarme con palabras vacías. Que mi vida produzca fruto que te honre. Que mi carácter refleje tu Espíritu y que otros puedan conocerte a través de mis acciones más que de mis opiniones. Amén.