7 de Enero, 2026
"Jesús los miró y les dijo: 'Para los seres humanos es imposible, pero para Dios todo es posible'."
Mateo 19:26, NTV
Bienvenidos a VIVA VOZ. Hoy quiero hablarte a ese lugar donde sientes que ya no hay arreglo. A esa parte de tu historia que parece hecha pedazos. A eso que otros intentaron ayudar, corregir o recomponer… y no pudieron.
Mateo 19:16–26
"Jesús los miró y les dijo: 'Para los seres humanos es imposible, pero para Dios todo es posible'."
(Mateo 19:26, NTV)
Hay cosas que el esfuerzo humano no logra restaurar. Hay heridas que no se sanan solo con buenas intenciones. Hay personas que el sistema ya dio por perdidas. Y es ahí donde este pasaje cobra sentido.
Jesús no dijo que todo sería fácil. Dijo que para Dios todo es posible.
El joven rico pensaba que podía arreglar su vida espiritual con cumplimiento externo. Los discípulos, al escuchar a Jesús, se preguntaron: "Entonces, ¿quién puede salvarse?". Y Jesús fue claro: lo que el hombre no puede hacer, Dios sí.
Eso aplica también a las piezas rotas de la vida.
Tal vez intentaron ayudarte y no supieron cómo.
Tal vez tú misma lo intentaste… y no funcionó.
Tal vez te dijeron que ya no había solución.
Pero el Rey pudo hacerlo.
Lo que no pudo la lógica,
lo que no pudo la fuerza de voluntad,
lo que no pudo el sistema,
lo que no pudieron otros…
Dios sí puede.
No hay persona irrecuperable para Él. No hay historia demasiado rota. No hay corazón demasiado quebrado. Cuando parece que no hay forma de recomponerlo todo, el Rey interviene.
Pregúntate hoy:
Haz algo sencillo: entrégale a Dios eso que parece irreparable. No expliques. No justifiques. Solo di: "Señor, yo no puedo… pero tú sí".
Señor, hoy reconozco que hay cosas que no puedo arreglar. Te entrego mis piezas rotas y las de las personas que amo. Creo que para ti todo es posible. Confío en tu poder restaurador. Amén.