16 de Febrero, 2026
"Pues del corazón salen los malos pensamientos, el asesinato, el adulterio, toda inmoralidad sexual, el robo, la mentira y la calumnia."
Mateo 15:19, NTV
Bienvenidos a VIVA VOZ. Con facilidad señalamos lo que está mal afuera, lo que otros hacen, dicen o descuidan. Pero pocas veces nos detenemos a mirar lo que ocurre dentro de nosotros.
Hoy te invito a leer en casa Mateo 15:7–21. Ahora, detengámonos específicamente en el versículo clave.
Mateo 15:7–21
"Pues del corazón salen los malos pensamientos, el asesinato, el adulterio, toda inmoralidad sexual, el robo, la mentira y la calumnia."
(Mateo 15:19, NTV)
Mientras recogía basura en la playa, una mujer se quejaba de quienes ensuciaban el lugar. Se sentía moralmente superior por estar limpiando lo que otros habían dejado. Sin embargo, al día siguiente, Dios le recordó algo más profundo: juzgar a los demás no la hacía más limpia por dentro.
Con frecuencia pensamos que el problema siempre está afuera: en otros, en su conducta, en sus errores. Creemos que la "basura" espiritual es ajena. Pero Jesús es claro: la contaminación no viene de lo externo, sino del corazón.
El orgullo, el juicio, la dureza y la autosuficiencia también ensucian. A veces despreciamos el pecado ajeno mientras ignoramos el nuestro. Esa actitud, aunque silenciosa, también hiede delante de Dios.
Hoy pregúntate con honestidad:
Jesús no nos llama a señalar, sino a arrepentirnos, a rendirle lo que llevamos dentro y permitirle transformarlo.
Señor, examina mi corazón. Límpiame de toda actitud que no te agrada. Ayúdame a dejar de juzgar y a caminar en humildad delante de Ti. Amén.