Devocional del día
03 de Junio, 2025
Lee y escucha a la vez para una experiencia completa
"Dios es nuestro Padre misericordioso y la fuente de todo consuelo."
— 2 Corintios 1:3
Hay días en los que no necesitas una solución. Ni consejos. Ni promesas de que "todo va a estar bien". Solo necesitas consuelo. Ese tipo de alivio que no arregla las cosas de inmediato… pero que te deja respirar otra vez. Y en esos días, Dios no se queda en silencio. Él se presenta como lo que más necesitamos: el Dios de todo consuelo.
"Toda la alabanza sea para Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Dios es nuestro Padre misericordioso y la fuente de todo consuelo. Él nos consuela en todas nuestras dificultades para que nosotros podamos consolar a otros. Cuando otros están atribulados, podremos ofrecerles el mismo consuelo que Dios nos ha dado a nosotros."
— 2 Corintios 1:3–4, NTV
Hace unos años, una joven perdió a su papá. Estaba devastada. Durante el funeral, una señora que también había perdido a su esposo años atrás, se sentó junto a ella. No dijo mucho. Solo le tomó la mano… y se quedó ahí. Después, la joven dijo: "No necesitaba palabras. Solo alguien que hubiera sentido lo mismo. Y ella… lo había sentido." Ese es el ciclo del consuelo de Dios: Él nos abraza… y luego nos prepara para abrazar a otros.
Pablo nos dice que Dios nos consuela en TODAS nuestras dificultades. No solo en las grandes. También en las pequeñas. Las internas. Las que nadie ve.
Y lo hace por dos razones:
Nada de lo que sientes es en vano. Dios lo está usando… incluso cuando no lo entiendes aún. Hoy, si estás en un día donde solo necesitas consuelo… respira. Dios te ve. Dios te oye. Dios no está lejos.
Señor, hay días en los que no tengo fuerza. Solo tengo lágrimas, confusión, y un corazón cansado. Pero tú eres el Dios de todo consuelo. Hoy me acerco a ti, no para pedir respuestas, sino para pedir tu abrazo. Llena mi alma otra vez. Amén.
Esto fue VIVA VOZ.
Gracias por quedarte hasta el final.
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Y recuerda:
En tus momentos más oscuros,
Dios no te da solo respuestas... te da Su presencia.
Nos escuchamos mañana.